Llámalo X

23.01.2016 11:00

En esta ocasión me gustaría exponer un tema pelín delicado….y es…cómo llamarlo, pues depende de sus fases. En concreto me refiero a las diferentes etapas del Amor, en general, o los sucedáneos que vamos sintiendo a medida que subimos al zénit de tal sentimiento (etapa bonita pero también sufrida), y posterior bajada. El gran problema de esta segunda fase es que normalmente no volvemos al mismo punto donde nos encontrábamos al comienzo de tal proeza. No. Cuando se termina nuestro bonito idilio solemos quedarnos unos cuantos peldaños por debajo de nuestro estado anímico normal.

Pero vamos por partes. A mí, la que más me gusta, lógicamente, es la primera. Sientes el flechazo en medio del corazón, tus pupilas se dilatan y cada vez que alguien dice su nombre o te acuerdas de él, te falta el aire…es como si no te llegara suficiente oxígeno a los pulmones.

Cada canción, cada situación cotidiana te recuerda a él. Cada vez que ves una peli romántica y te encuentras en esta fase, es irremediable no compararte con la protagonista de la peli, y sueñas con que el final con tu “amor” sea exáctamente igual que el de aquella comedia romántica.

 



No es difícil sorprenderte a ti misma sonriendo. Y cuando vas por la calle sientes que todo el mundo te mira, y, por experiencia, sé que esto no es una ilusión. Cuando me he encontrado en esa fase exacta, mágicamente hombres y mujeres me miran, a veces tengo que pararme a comprobar si no voy sonriendo, de nuevo, sola, por la calle…. Creo que la explicación a esto sería que emanamos buen rollo, energía positiva y felicidad por todos los poros de nuestra piel, y no me cabe duda que las demás personas perciben esta explosión de buenas vibraciones…

En la parte negativa, tenemos los sentimientos encontrados, preguntas (que sólo se responderán con el tiempo), sin embargo, nos impacientamos, como si no hubiera un mañana. Nos da pánico pensar que la otra persona no está en sintonía con lo que estamos sintiendo, si, realmente será el que pase por tu vida y se quede en ella o, si, simplemente, será otro visitante que se tornará en aburrido y “más de lo mismo”…en fin…muuuuchos comederos de cabeza…

Lo peor de todo, a mi parecer, es que si sientes que le quieres… ¿cuál es el mejor momento para decírselo?...¿un mes, seis, un año?...buff…complicado, complicado… Me he pasado la vida observando a mis amigas, buscando la forma de decir te quiero pero con otras palabras…¿por qué?....pues muy sencillo. Los hombres escuchan ¡Te quiero!...y hasta al más pintado, se le desencajará la cara. Unos sonreirán de forma nerviosa y te besarán cariñosamente (creo que no tengo que explicar que es una forma de decirte que no siente lo mismo); otros, podrán mirar hacia otro lado y cambiarán radicalmente la conversación… Suerte tendrás, amiga, si consigues que te diga…¡Yo, también!...esto puede ser verdad o no…pero, sinceramente, de todas las respuestas que se me ocurren debería ser la más adecuada y correcta al momento.

Existen muchas maneras para despejar la X del amor, sin tener que utilizar la palabra “amor”… “Eres muy especial para mí”, esto no les asusta, es más, les agrada. Lo único malo de esto es que “especial” es una palabra muy relativa, y esto lo digo poniéndome en la cabeza de un hombre. Con lo cual, no es que dejes claro que le quieres pero, por lo menos, estás encauzándolo para cuando llegue el momento de “Llámalo X”…

“Me pasaría el día entero contigo”, nosotras sabemos que lo que deseamos decir sería “Pasaría el resto de mi vida contigo”…pero, claro, lógicamente, si le dices eso, su reacción será exacta a si le dices “Te quiero”, o, peor aún, si cabe. Y, una vez más tenemos que despejar la X del amor…

Realmente no es tarea fácil, sin embargo, no es imposible, y si tenéis mucho tacto, quizás consigáis oir las tan ansiadas palabras, es más, incluso algunas de vosotras afortunadas y elegidas, tendréis la fortuna de escucharlas y que, además, sean ciertas!

¡¡¡Suerte a todas!!!