El Jovencito Frankenstein

12.12.2015 12:15

Es una especie bastante reciente pero con un gran desarrollo tanto en volumen como en extensión.

Veamos, este espécimen suele distinguirse por rondar entre 40 y 50 años, pico más pico menos, y lo podréis reconocer con algunas cualidades que sólo ellos poseen. Hablamos de divorciados (recientes), normalmente, aunque cabría alguna excepción incluyendo a los que mantienen a duras penas su matrimonio, sobre todo, por el qué dirán.

Bien, acabado de separar o divorciar, piensan que se van a comer el mundo, se creen que todavía tienen 17 años, y creo que esto es todavía más insoportable que la excusita de “es que estamos a punto de divorciarnos”.

Utilizan un lenguaje bastante jovial (o absurdo, según se mire), y suelen creerse que son lo más.

Ejemplo gráfico:

Tengo una amiga que conoce a un chico (hombre, diría yo, con 49 años, y si no lo es, debería serlo ya), interesante al principio y con un aire jovial que (en principio) le resulta hasta refrescante. Estupendo. Él la invita a cenar, y es entonces cuando ella empieza a percatarse de la situación. Es justo en el momento que a él se le ocurre echar la arenga sobre lo bien que vive uno sólo, que se encuentra mejor que nunca, que sólo quiere conocer a gente nueva (si son amigas, muchas amigas, mejor que mejor…etc., etc., etc.), y que se ha apuntado un curso de paracaidismo, que ha dejado de fumar y que va tres veces en semana al gimnasio…todo esto ante la mirada aturdida de mi amiga que, una vez decidido que quiere acabar cuanto antes la cena, piensa, acertadamente, que lo mejor es dedicarse a eso precisamente, a engullir cual pavo real los restos del plato para poder huir por la puerta de atrás. 

Después de esta exposición cabe realizar varios apuntes. El primero, está claro que lo que quiere es recuperar su autoestima a costa de fastidiarte el tuyo. Eso lo conseguiría en el caso de que llegaras a la cama con él, pues seguramente ya no serías nada para él. Y no por haberte ido a la primera de cambio, si no porque este tipo de hombre es así. Tantos años de abstinencia (en el mejor de los casos), o de semi-ayuno con otras mujeres diferentes a la suya, conlleva que quiera recuperar el tiempo perdido, sin darse cuenta de que eso es imposible.

Hay una segunda opción muy clara, que obligatoriamente no tiene que ser incompatible con la primera, y es que haga todo lo que hace (es decir, todas esas tonterías), como arrebato de niño pequeño frustrado y enfadado al perder el juguete que más quería.

En cualquier caso, esta especie suele ser chirriante y bastante absurda, por lo que una tiene que estar bien atenta ya que te pueden volver loca con tanto gimnasio, paracaidismo, amigas, fiestas, abstinencia por el tabaco… y darte cuenta tarde, de que has caído en la red de este depredador.

Gloria Fuertes : “En vista de lo visto me desvisto, me desnudo a mí misma y me mantengo, me encanta este tener lo que no tengo.”